El derrocamiento del rey: Novak Djokovic dio el batacazo

image_pdfimage_print

El número 1 del mundo, más número 1 que nunca. Logró lo que parecía imposible: derrotar a Rafael Nadal, el trece veces campeón de Roland Garros, en Phillipe Chatrier. 3-6/6-3/7-6(4)/6-2 en 4h 11m de un nivel tenístico inigualable. A continuación, el resumen del partido.

El saque de Nadal daba inicio al emocionante encuentro. Winners, voleas, dropshots, largos intercambios, aces… 10 minutos y dos break points salvados después, el español defiendió el game. Djokovic tendría que trabajar para hacer lo suyo. Tengamos en cuenta que se estaban enfrentando los dos mejores devolvedores del circuito, por lo que mantener el servicio es una tarea mayor. Así las cosas, el mallorquín quebró primero, colocándose con la ventaja de 2-0. Conservaba su saque sin ceder puntos, yendo al descanso con la ventaja de 3-0.

Dos nuevos puntos de quiebre fueron para el lado del campeón defensor, quien no dudó y se lo llevó en su primera oportunidad. Sumó otro game el español, recordándonos a la final de Roland Garros del año pasado (nada más lejos de la realidad). El serbio estaba obligado a defender su servicio para no perder el set en 0. Lo logró. Nadal sacó para cerrar el set pero Djokovic supo presionarlo, logrando el quiebre luego de sus tres oportunidades. Sostuvo nuevamente su saque, pasándole la responsabilidad a su rival. El manacorí, con su séptimo set point, remató el parcial por 6-3 en 61 electrizantes minutos.

De las 57 veces que se han enfrentado, el ganador del primer set se llevó 50 de esos encuentros. Lo que venía a continuación era, por sobre todo, inesperado.

El número 1 tuvo un comienzo sólido en el segundo set, ganando su saque en 0. Pudo hacer temblar el pulso de su contrincante, llevándose también el segundo juego. Nadal recuperó lo cedido inmediatamente, yendo al descanso para sacar 1-2. Ratificó el quiebre, emparejando el marcador. Volviendo a verse en la necesidad de igualarlo, un 0-40 le dificultó las cosas, y aunque pudo salvar los dos primeros break points, su rival no dejó pasar la oportunidad en el tercer. Novak sacó estando 4-2, y pudo confirmar el quiebre, yendo al descanso 5-2 tras 11 intensos minutos de game. Rafa mantuvo su servicio, por lo que el cierre del set dependería del saque de su rival, quien estaba 5-3. Tres break points no fueron suficientes, y el serbio se quedó con el segundo set por 6-3 en 56 minutos.

Comenzaron el tercer parcial muy ajustados ambos contendientes. Estaba claro que ese sería un set crucial. Djokovic fue el primero en conseguir break points (2), en el 1-1, pero Nadal lo defendió con autoridad tras 9 minutos de pelea. Al serbio no le costó mantener el suyo. Hasta aquel entonces, 76 puntos ganados cada uno. Nuevamente Nadal se veía en complicaciones, con tres puntos de quiebre en contra, terminó cediendo, y su rival yendo al descanso para sacar 3-2. Un game con gran cantidad de tensión fue para el lado del español, quien consiguió el quiebre, igualando el tablero. 84 puntos ganados cada uno.

Las dudas volvían del lado del español, quien perdió su juego de saque en 0. Esta vez, el de Belgrado lo ratificó, colocándose 5-3. El de Manacor hizo lo propio, cediendo la carga al saque de su rival. El corazón de Nadal es único, incomparable. Quebró a Djokovic para quedar 5-5. Lo dejó crecer, soltó a la Fiera, que por primera vez en el set, obtuvo la ventaja del tablero, aunque eso sí, tuvo que levantar dos puntos de quiebre. Quien escribe se toma unos minutos de descanso debido a los nervios y el estrés generados por estos dos gladiadores. Al saque del número 1, el trece veces campeón tuvo set point. Un drop shot realizado con la mayor frialdad volvió al deuce. No cedió. El tercer y más largo set del partido se definiría de la mejor manera posible: tiebreak. 3h 18m de partido.

Comenzó sacando el español. Doble falta. El serbio no ganó su primer punto, pero sí el segundo. 1-2, saca el manacorí. Un largo intercambio termina con un drop en la red, 2-2. Un revés que se va afuera le da la ventaja a Nadal. 2-3 al saque de Djokovic. Una volea excepcional iguala el tablero. Y un peloteo intensísimo vuelve a poner al belgradense con ventaja. Nadal, sacando 3-4 erró una volea regalada. Un punto clave que se le fue. Pero se acercó con un drop shot quirúrgico. Novak sacaba 5-4, y un ace le daba doble set point. El número 1 del mundo definía el tiebreak con lo que parecía un contra-drop pero terminó siendo un passing shot. 7-6(4) en 1h 38m. Uno de los mejores sets que jamás he visto, de una intensidad, explosividad y tensión inigualables.

El público, que por el toque de queda debía irse a las 11:00 pm, pudo aguardar una hora más para disfrutar de uno de los mejores partidos de los últimos años.

Nadal se veía en una situación más que vulnerable, obligado a ganar los dos siguientes sets ante un Djokovic imparable.

El cuarto parcial comenzó al saque del serbio. Un temprano punto de quiebre fue del lado de su rival, quien no iba a dejar pasar la chance de mantenerse en el partido. Tuvo la tenacidad para ratificarlo. El serbio defendió su juego, acercándose numéricamente. Luego se igualó, logrando el break al saque de su rival, preparándose para sacar. Ganó su juego en 0. Nadal iba a sacar 2-3. Pasaban las 4h del partido y el trece veces campeón fue quebrado. Novak Djokovic se colocaba 4-2, con dos sets a uno de ventaja. Estaba en una situación ideal. Y la corona de Rafael Nadal estaba en peligro. El pulso del número 1 del mundo le permitía realizar un drop shot impecable, que lo colocaba 5-2. Cerca de ganar. Triple match point para el número 1. Salva uno Nadal, quedan dos oportunidades. Termina el reinado de Rafael Nadal.

Novak Djokovic logra una de las victorias más importante de su carrera. 4h 11m de absoluta perfección tenística. El número 1 del mundo fue más número 1 que nunca. Aplausos. Nos tenemos que rendir al mejor. De esta manera, Nole tendrá otra nueva oportunidad de cortar distancias en la carrera de los Grand Slams.

“Primero quiero decirles que fue un privilegio estar aquí con Rafa, un partido increíble. Es el partido más increíble que yo he jugado aquí en París. También por supuesto el ambiente, el más bello que me ha tocado. Muchísimas gracias a todo el público. Hoy jugué el mejor tenis de mi vida, lo jugué esta noche. Después, creo que es muy difícil explicarles a ustedes lo que yo siento de jugar ante él aquí. Es algo muy especial, una noche increíble. La presión es un privilegio (…), quiero mejorar mi carácter, mi juego, esta semana aquí. ¡Muchas gracias a todos!”

Enfrentará a Stefanos Tsitsipas (4°) el domingo para definir al campeón de Roland Garros 2021. El griego alcanzó su primera final de Grand Slam tras derrotar a Alexander Zverev (6°) por 6-3/6-3/4-6/4-6/6-3.

El cara a cara está a favor del serbio por 5-2. Será una chance única de obtener su Grand Slam número 19, acercándose así al récord histórico de 20 que comparten Rafael Nadal (3°) y Roger Federer (8°).

Con esta derrota, el español queda 105-3 (97,22% de efectividad), 13-1 en semifinales, y el serbio extiende el cara a cara a 30-28. Un paso adelante de Nole hacia el mejor de la historia.

Créditos de las imágenes: La Nación, El Confidencial (portada) & El País.

Visitas: 16312